-->

Lleguemos al 1,000,000

Se parte de la comunidad en FACEBOOK, lleguemos al 1,000,000

¡Tienes que ver!

Vídeos DESTACADOS

viernes, 19 de septiembre de 2014

La ciencia muestra cómo los cerebros de los bateristas son diferentes de los del resto del mundo

  • Pin It

En el mundo de la música, los chistes de bateristas son siempre populares. La mayoría de ellos tienen el mismo final: Los bateristas son idiotas. Tomemos, por ejemplo, el siguiente: “¿Cómo sabes si el escenario es plano? El baterista está babeando por ambos lados de su boca”.

Si se burlan despiadadamente de su idiotez, los matan repetidamente en “This Is Spinal Tap” (película estadounidense de 1984) o simplemente los codician menos que al guitarrista principal, los bateristas avanzan por un duro camino. Pero resulta que la ciencia les tiene una realmente alta estima: Tienen una rara habilidad innata para resolver problemas y cambiar a quienes los rodean.
Para empezar, los bateristas de rock en realidad pueden ser más inteligentes que sus compañeros de banda menos enfocados rítmicamente. Un estudio del Instituto Karolinska en Estocolmo encontró un vínculo entre la inteligencia, la buena sincronización y la parte del cerebro que se utiliza para la resolución de problemas. Los investigadores tenían a bateristas tocando una variedad de diferentes ritmos y luego les hacían una simple prueba de inteligencia de 60 problemas. Los bateristas que puntuaron más alto también fueron más capaces de mantener un ritmo constante. Al parecer, encontrar la manera de tocar a tiempo es sólo otra forma de resolución de problemas. Por último, tenemos una prueba dura de que John Bonham realmente era un genio.
Pero a pesar de que un baterista puede ser más inteligente que sus compañeros de banda, los regalos de la batería se pueden compartir: un ritmo estable puede realmente transferir esa inteligencia natural a los demás. En los estudios sobre los efectos del ritmo en el cerebro, los investigadores mostraron que experimentar un ritmo constante realmente mejora la función cognitiva. Un profesor de psicología en la Universidad de Washington utilizó luz rítmica y terapia de sonido en sus estudiantes y descubrió que sus calificaciones mejoraron. Del mismo modo, un investigador de la Universidad de Texas Medical Branch utilizó ese método en un grupo de niños de primaria y secundaria con déficit atencional. Las terapias tuvieron un efecto similar al Ritalín, eventualmente haciendo aumentos duraderos en las puntuaciones de coeficiente intelectual de los niños.
Por supuesto, estos estudios se centraron más en los efectos de ritmo en la mente que en la mente detrás del ritmo. Dicho esto, el enfoque rítmico consistente de los bateristas ‘tiene efectos positivos sobre ellos y sobre quienes los rodean’ (sí, incluso a sus vecinos). Eso es porque cuando los bateristas llevan un ritmo constante (y la capacidad para resolver los problemas correspondientes) a un grupo, en realidad crean una “altura de baterista” a todo el mundo que los rodea. Investigadores de la Universidad de Oxford descubrieron que cuando los bateristas tocan juntos, tanto sus niveles de felicidad como su tolerancia a la frustración aumentan, de forma similar a los corredores olímpicos. Escucha el dúo de baterías de Phil Collins y Chester Thompson.
Se observa en grandes investigaciones la hipótesis de que los tambores eran parte integral de la creación de comunidades y el intercambio de ritmos podría ser el tipo de comportamiento necesario para la evolución de la sociedad humana. Gracias, Phil.
Tocar tambores es algo fundamentalmente humano. Mucha de la música moderna se ha desplazado hacia baterías automáticas, en vez de humanos, para crear ritmos electrónicos ultra-precisos. Pero resulta que lo que normalmente percibimos como un error es en realidad sólo un sentido exclusivamente humano del tiempo: investigadores en la Universidad de Harvard encontraron que los bateristas tienen otro tipo de reloj interno que se mueve en ondas, en vez de linealmente como un reloj normal. Calzan con un ritmo natural que se ha encontrado en las ondas cerebrales humanas, la frecuencia cardíaca durante el sueño e incluso el disparo del nervio auditivo de los gatos. Cuando un baterista humano toca, él o ella encuentra un ritmo humano.
Así que los estereotipos no son sólo infundados, son simplemente erróneos. Muchos de estos estudios tienen que ver con el ritmo, tanto como con los tambores, pero los bateristas están más que nada ligados a esos elementos mentales. Son personas conectadas con el trasfondo fundamental de lo que significa ser humano, gente dentro de bandas y comunidades.
Y admítelo, a veces incluso escriben grandes canciones.


***** Si te interesa colaborar con nosotros puedes mandarnos tu material: ateismobrillante2@gmail.com

Ayudamos a llegar al Millon dando Me gusta:

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

No creo en dios

No creo en Jesucristo

No creo en la Biblia